A través de su ONG, Gael García y Diego Luna recibieron más de 160 mdp del erario

Una detallada investigación del periodista Ricardo Sevilla reveló que Ambulante, A.C., una organización que pretende “promover una actitud participativa, crítica e informada en el espectador y abrir nuevos canales de expresión y reflexión en México y en el extranjero”, y que fundada por Diego Luna y Gael García, recibió mas de 160 millones de pesos de los gobiernos de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, como donativos.

Los actores Gael García Bernal y Diego Luna decidieron en 2005, unirse a los productores Pablo Cruz y Elena Fortes para fundar Ambulante, una organización que, según sus propias palabras, pretendía ser una asociación civil para promover el cine independiente sin fines de lucro, con Fortes como directora y representante legal de aquella asociación desde el inicio hasta 2016.

Aún cuando esta organización ha recibido donativos millonarios por parte de diferentes fideicomisos federales y estatales, su propio cuerpo directivo niega que sean una asociación que privilegia el lucro e insisten en que su principal objetivo es “apoyar y difundir el cine documental como una herramienta de transformación cultural y social”.

Sin embargo una veintena de extrabajadores de dicha asociación que fueron despedidos bajo el argumento de que la organización había sufrido un recorte de subsidios y fondos públicos, aseguran que no se cumple con los objetivos planteados, pues están más preocupados por obtener fondos que en apoyar el cine.

“Cuando llegamos por primera vez al equipo de Ambulante, la operadora de Diego y Gael, Elena Fortes, nos quiso lavar el coco: nos dijo que no se trataba de lucrar con el cine y que, al contrario, el objetivo de la asociación era apoyar y promover los mejores documentales de México dentro y fuera del país. Nos aventó el cuento de siempre: que se trataba de llevar cine a las comunidades más remotos y apartadas del país. Pero pronto nos dimos cuenta del engañó: la verdad es que nunca les interesó el cine y mucho menos la gente. A ellos sólo les importaba ganar dinero.

No nos cansaremos de repetirlo: son una ONG de élite y, debido a eso, los vemos con esa insaciable voracidad acaparadora de fondos. Andan por todas partes presentando su agresivo plan de negocios y gestión de recursos bajo el amparo e imagen de Diego Luna y Gael García Bernal”, enfatiza una de excolaboradora de aquella organización que, por ahora prefiere reservar su identidad, debido a una cláusula llamada “del secreto industrial”, que firmó en su contrato.

Ambulante, pudo comprobar el periodista, se beneficiaba de recursos del Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine), del fondo de Apoyo a la Promoción y Exhibición del Cine Mexicano en la Ciudad de México, de Festivales y Muestras de Cine del fideicomiso para la Promoción y desarrollo del cine mexicano y de las Secretarías de Cultura de diversos estados.

Es por ello que, afirman los inconformes, Gael García y Diego Luna se molestaron tanto cuando el Presidente Andrés Manuel López Obrador propuso la extinción de los fideicomisos pues, aseguran, era la principal fuente de financiamiento de Ambulante.

“Justo por eso están encabronados Diego y Gael. Aunque alegan que sus ingresos provienen de entidades internacionales, eso es una mentira. Siempre han vivido chupándose el presupuesto cultural. Y no sólo lo hacían con la Secretaría de Cultura federal, sino que, como viles mercaderes, se la pasaban (y se las siguen pasando) recorriendo todas las secretarías de cultura de los estados para ver quién cae y les suelta una lana.

Revisen los convenios que tienen con diferentes gobiernos de la república y se van a dar cuenta que todas las supuestas giras Ambulante, que en esencia son lo mismo, están financiadas por gobernadores priístas y panistas, además de empresarios. ¡Son unos tramposos! Les venden a las secretarías de cultura estatales un producto por el que ya cobraron cinco o seis veces”, afirman los extrabajadores entrevistados por Ricardo Sevilla.

Una de las fuentes consultadas por el periodista agrega que “Elena Fortes es una mujer profundamente elitista y, por ello, odia con toda el alma a López Obrador. Eso no hay que perderlo de vista. Esta mujer pregona la idea de que el actual presidente es un fascista. Por eso la vez tan activa retuiteando los contenidos del impresentable Alfredo Lecona”, y concluye: “Y no hay que olvidar que Brenda Lozano es una de sus mejores y más antiguas amigas. Ella misma lo ha dicho”.

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